María José Díez: “Los pensionistas no vamos a parar hasta conseguir que se nos escuche”
Los pensionistas españoles como cada lunes desde enero de 2018 sostienen frente a la plaza de San Antonio pancartas con lemas como: “pensiones dignas para todos” o “gobierne quien gobierne las pensiones se defienden”.
María Luisa López está jubilada desde hace quince años, al igual que su marido Jesús Rodríguez. Tienen 4 hijas y 6 nietos todos ellos nacidos y criados en Santoña. Aunque confiesan haber cambiado de domicilio más de seis veces desde que se conocieron en 1954. “Ahora vivimos en un piso en el centro desde hace treinta años. Tuvimos suerte porque unos amigos nuestros nos vendieron la casa a precio de ganga”. Susana, Silvia y Montse dormían en una habitación. May –la mayor- en otra “decía que quería su intimidad” afirma sonriendo la madre de familia. La otra habitación la guardamos para los invitados y en la otra nosotros. “Lástima que enseguida todas se fueron de casa y nos dejaron todas las habitaciones vacías”.
María Luisa y Jesús eran trabajadores autónomos, tenían una empresa de conservas “La Morenuca”. Cuando él tenía 66 y ella 64 años se jubilaron. Ninguna de las hijas quería hacerse cargo de la empresa así que tuvieron que venderla. Desde entonces no han tenido muchos ingresos porque con lo que ingresan cada mes por las pensiones les resulta insuficiente para su día a día. Tienen muchos gastos y les cuesta mucho llegar a fin de mes. “Cuando mi nieto Lucas de 12 años me pide la paga le doy un euro o dos porque me da mucha lástima decirle que nos cuesta llegar a fin de mes y no podemos excedernos en gastos”. Confiesa Jesús Rodríguez.
Los Rodríguez-López no son los únicos jubilados que acuden cada lunes a la plaza de San Antonio en el centro de Santoña para exigir una pensión justa. Se reúnen más de 200 pensionistas; juntos comparten sus opiniones y atraen a varios jóvenes para concienciarles de lo que está sucediendo en España. Todos ellos están de acuerdo en que las pensiones y la Seguridad Social son, sin duda, el mayor reto que tiene la economía española en los próximos años.
El sistema se encuentra en una compleja situación, que favorece la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones. Hasta el momento el sistema no es eficaz y la organización económica no está siendo viable, ya que la hucha destinada a las pensiones apenas cuenta actualmente con 8.000 millones de los casi 67.000 que llegó a tener en 2011.
El de las pensiones es un asunto que preocupa a toda la sociedad, especialmente porque la población española está muy envejecida. Esto supone un grave problema en el sistema de pensiones porque la pirámide cada vez se encuentra más invertida, es decir, la base de cotizantes cada vez es menor y es posible que en unos años sea incapaz de mantener el sistema público pensiones.“Después de haber trabajado durante toda mi vida llegar a los 70 años y verme con una pensión que me da para pagar el alquiler, los gastos de la luz y no poder permitirme ningún capricho me produce ganas de llorar”. Confiesa María mientras suspira fuertemente.
“En Santoña, el 70% de la población es pensionista, es decir, más de 3.000 pensionistas han llegado a la edad de jubilación”. Todos ellos son personas mayores con una pensión que no llega a los mil euros, pero exigen al Gobierno de España un aumento de al menos un 5% en sus pensiones. Así lo exige también María Jesús Díez, portavoz de los pensionistas en Cantabria. Esta mujer organiza todos los domingos en su casa de Laredo las asambleas. María Jesús sostiene que la subida de las pensiones debe de ser un imperativo para para los pensionistas y que el sueldo de una mujer debe ser igual que el de un hombre.
Este municipio de la Cantabria oriental no es un caso aislado, puesto que miles de pensionistas se manifiestan en toda España desde enero del pasado año. El objetivo general es defender el sistema público de pensiones y mostrar su rechazo a la subida del 0,25%. Un aumento que todos los pensionistas han recibido como una sorpresa poco grata. “Este pequeño porcentaje apenas se notará cada fin de mes. Me parece de vergüenza, se están riendo de nosotros”. Afirma Alberto Sánchez, marido de la portavoz de la asamblea.
Según informa El País, los sindicatos CCOO y UGT han enviado un escrito al gobierno español en el que demandan “romper el bloqueo político de Ciudadanos y PP para cambiar el reglamento actual de las pensiones. Los santoñeses están de acuerdo con este documento. Piensan que no ha habido mejoras a lo largo de este último año sobre este problema.
A pesar de ello, la lucha no cesa. Son ya 14 meses de protestas. Los pensionistas santoñeses se autodefinen como personas “activas” que no se quedan “quietas”. Así lo recalca Rosa Cucurull, pensionista de la villa. “Todos los lunes suelo ir a diferentes pueblos o ciudades. Me gusta sentir el ambiente y apoyar al resto del equipo no solo en mi municipio, sino en todos los que puedo. Si queremos cambios, debemos luchar por ellos”.
Santoña necesita un avance económico para la mejora de las pensiones. No obstante, esta es una mejora que debe hacerse a nivel nacional. Explica Díez. La clave de este se focaliza en los partidos políticos, puesto que de ellos depende el dinero que se destine a las pensiones dentro de la economía del Gobierno de España. “Está claro que no depende solo de cómo luchemos en Santoña, porque aunque nosotros lo exijamos cada lunes esto solo pueden cambien cambiarlo los de arriba. Afirma Jesús Rodríguez.
“En unos días se celebran las elecciones generales y todos quieren conseguir votos haciendo creer a la sociedad que van a cumplir nuestros deseos. Pero, hay que esperar a ver cuántos cumplen lo que prometen”. Recalca María José Díez con gran preocupación. De cara al futuro Díez asegura que si la situación de los mayores pueden llegar a vivir dentro de veinte años incluso en la calle. “Por desgracia, o por suerte yo creo que a mi tantos años a mí no me quedan y de momento a mí nadie me quita mi casa porque yo pago todos los meses mis cuotas, pero si no llega a estar mi marido…”
“Dime tú cómo va a vivir una anciana pensionista que no llega a los 800 euros al mes y tiene que asumir los gastos ella sola: la electricidad, la comida para los nietos todos los días, los cumpleaños, el día de Reyes. Son pequeñas tonterías, pero a ver cómo le explico yo a mis nietos que no les puedo dar ni un triste juguete el 7 de enero”. Afirma Blancanieves Solar, pensionista y vecina de Santoña.
La promesa de garantizar unas pensiones dignas aparece en los programas electorales de los cuatro grandes partidos. El PSOE y Unidos Podemos pretenden revalorizarlas gracias al IPC. El Partido Popular habla de “otros indicadores” y Ciudadanos no lo concreta. Excepto Podemos, todos los demás partidos anuncian en su programa la necesidad de retomar el Pacto de Toledo como norma básica para tratar la reforma del sistema público de pensiones.
Según ‘El Correo Andaluz’, Emma Navarro, Secretaria General del Tesoro y Política Financiera, se atrevió a afirmar en 2017 que “no debe darse por descontado que se vaya a agotar dicho fondo”. Además “el empleo está creciendo, solo hay que verlo en los 550.000 nuevos afiliados a la Seguridad Social en el 2016”. Desde ese momento los expertos compartían pensamiento con Navarro. Puesto que el ritmo de desembolso en pensiones es tres veces superior a la fuerza del mercado laboral.
El problema radica especialmente desde que comenzó la crisis de 2008; y con ello la bajada de empleo. El sistema español se basa en el reparto: Los trabajadores actuales y las empresas pagan a los pensionistas mediante sus cotizaciones. Ahí aparece un nuevo problema según indica Manuel Díez, un trabajador en hostelería desde que tenía uso de cabeza. “Tengo 25 años, llevo trabajando toda mi vida y no he cotizado prácticamente nada. No sé si será en la hostelería o será Santoña…”. Su jefa le ha tenido sin contrato durante mucho tiempo, porque según ella “así cobras más”. Ese es el pensamiento que hay hoy en día en nuestro país.
Jesús Guillart es portavoz del partido Santoñeses, pero también se presenta como alcalde de Santoña. Guillart es querido en el pueblo, especialmente por el cariño que da a los santoñeses en su negocio “Asesoramiento Deportivo y Nutricional” (ADN). Margarita Ibáñez vive justo enfrente de su empresa y confiesa “siempre tiene mucha clientela, sea el día que sea”. El saber estar es un don que puede convertirle en alcalde, además de la empatía, añade. Por esa razón, Ibáñez asegura que “debe estar en el lugar que se merece” y “debe dar una solución al problema de las pensiones españolas”. “He trabajado toda la vida, y ahora no poder llegar a fin de mes es vergonzoso”. Recalca.
Este califica a las pensiones como un problema de cierta gravedad, y pone el foco en la poca importancia que le dan los partidos políticos ‘de arriba’. “Solo hay que leer los programas electorales: mucha letra en papel y muy poco en claro”. Afirma Jesús Guillart. Es una tarea complicada la del gobierno de España, pero es necesario observar a los otros países y aprende. Además de saber cuál es nuestra posición en el ranking. Según un artículo publicado por Natalia Pastor, periodista de La Vanguardia, se prevé que para el 2050 de cada 76 jubilados habrá 100 trabajadores. Situando a nuestro país detrás de Japón.
Sin embargo, hay otros países que sí que siguen unos sistemas que les llevan al éxito. Suiza da la fórmula de ello. Es una práctica interesante confirma Pablo Jiménez, profesor de contabilidad en la UC. Ya que del 18.5% de los ingresos de los trabajadores destinados a financiar su pensión, un 16% de los salarios brutos van a una cuenta individual en régimen de reparto, mientras que el 2,5% va igual, pero en régimen de capitalización. Asimismo, Suiza cuenta con una pensión de garantía para aquellas personas con un nivel de cotización escaso. El mismo camino ha seguido Italia, aunque con una gran diferencia. Los italianos en el 2017 tenía una pensión de 501,89 euros, mientras que los suecos les superan por más del doble: 1.500 euros de pensión.
Una encuesta llevada a cabo en el municipio ha mostrado las ideas claras de los santoñeses. Estos no están solo aterrorizados por el escaso aumento en la pensiones que ha habido en los últimos meses. Otra de sus preocupaciones radica alargar la edad de jubilación. En los medios de comunicación se ha llevado a cabo este sondeo. La Vanguardia afirma que 8 de cada 10 personas rechazan esta opción. “No es la mejor opción atrasar la edad de jubilación, y el aumento de la tasa de la natalidad no ayuda. Aunque sí que es cierto que el paro ha mejorado en los últimos años”. Afirma Juan Rábago, director del servicio de empleo cántabro en Avenida Los Castros.
Rábago recalca la importancia de la disminución del paro en España, ya que esto puede ayudar a mejorar el pago de las pensiones. “La hostelería ayuda mucho en Santander, y en el norte, ya que demanda muchos puestos de trabajo y disminuye en algunos periodos la tasa de paro”. El problema está en que se trata de trabajos temporales; estaciones –especialmente en verano- o en la campaña de Navidad. Cristina Ruano, gerente de un bar en Santoña recalca la importancia de los beneficios a final de mes. Para ello es imprescindible que el turismo siga como hasta ahora. “Es todo una pescadilla que se muerde la cola. Todo tiene que funcionar, para que todo funcione”. Asegura.
Es importante mirar de cara al futuro. Los modelos más transversales y flexibles serán los que logren que las ayudas que paga el sector público consigan reducirse. El objetivo es conseguir abrir la vía hacia unos sistemas más suficientes y con gran calidad para facilitar la vida de los más mayores. Hasta el momento se ha sembrado una sensación de pánico: “Tenemos miedo porque no sabemos cuándo va a ser la última vez que cobremos nuestra pensión, en las noticias dicen que todo está bien, que vamos a mejor y yo eso no lo veo por ningún lado”. Afirma angustiada Luisa López.